Quizá muchos os preguntéis el por qué de este tema, el caso es que me vino el otro día a la cabeza cuando me encontré con una de nuestras cabinas habituales, que me miraba triste y abandonada, creo que de todas las que solíamos estar, ya sólamente queda esta y otra más, ¡VA POR TI CABINA! Nunca te olvidaré.
¿Y a que no sabéis cual era nuestro juego favorito para los días de lluvia?
La pre- adolescencia, que recuerdos...
Por cierto, si algún lector también se volvió loco con los números 900 le animo a compartirlo,
Por cierto, si algún lector también se volvió loco con los números 900 le animo a compartirlo,
así en plan terapia de grupo.
Abrazos!






