miércoles, 8 de agosto de 2012

Mi educación musical (II)

Si en la primera entrega de Mi educación musical os contaba como fue mi adolescencia, hoy voy a explicar como fue mi entrada en la edad adulta. Si bien los gustos fueron mejorando no lo hizo mi salud. Empecé con buen pie: Trabajando en un bar. Pero no en cualquier bar...


Lo cierto es que, aunque lo de la edad es puramente orientativo y las etapas se entremezclan y esta y la siguiente coinciden en el tiempo, recuerdo esta época como una de las mejores de mi vida. Aprendí muchas cosas e hice buenos amigos. Entre los parroquianos del Roca se juntaba mucho periodista, estudiante y artistas. Podéis pasar por allí y comprobarlo vosotros mismos, de hecho, si buscáis un poco en internet hay algunas pruebas de mi estancia por allí. (Por cierto, Johan se escribe Jochen, que si lo ve, me mata).

Algo que marcó un antes y un después y que ya adelanté en la entrada anterior fueron las drogas. La fiesta, los excesos, el alcohol y las noches locas me pasaron factura. Y no solo eso...

Por suerte la cosa terminó bien, al poco tuve un susto, mi cuerpo dijo BASTA y acudí en busca de ayuda. ¡Y vaya si la encontré! En mi familia y amigos, en la pintura y, muy especialmente, en la música. ¡Incluso aprendí a peinarme!
La universidad fue un éxito. Hace tres años me vine a Madrid aprovechando una beca y me quedé. Aquí he ido a muchos conciertos, aunque hace ya tiempo que vengo dando tumbos porque...

Siento que no tengo tiempo para descubrir cosas nuevas, así que si os apetece recomendadme grupos y explicadme como lo hacéis vosotros para organizaros. Es como si no hubiese sido capaz de adaptarme al uso del spotify y semejantes... Os lo agradeceré mucho y... 

Viva la (buena) música.


lunes, 6 de agosto de 2012

MAMEN MOREU- Sin vergüenza alguna

Hola, le pongo tilde a musicales porque soy así de lerda, pero ahora ya no me apetece cambiarlo.

Hola amiguetes, aquí estamos un lunes más, en esta ocasión vuelvo a retroceder en el pasado para contaros mi avergonzante pre- adolescencia, adolescencia, y lo que te rondaré, morena.
A continuación algunos ejemplos:

En los años 90 las Boy Bands aparecieron como una plaga, sin que nadie pudiese hacer nada, pero las pre teens estábamos encantadas, nos forrábamos las carpetas con todas las fotos de la Súper Pop, y yo estaba enamorada de Mark Owen, que en realidad era un tío flaco como un palo, bajito y sin carisma alguno.
Pero no todo eran risas, siempre estaban esos momentos tensos Take that versus Backstreet Boys:
O esos otros momentos tensos, porque que te gustase el mismo grupo, tampoco significaba que todo fuesen risas, intercambio de posters y jolgorio:
Seguramente en esos momentos, mientras dos patéticas prepubers sin tetas ni pelo alguno discutían airadamente, Mark Owen estaba tirándose a una Británica tetuda.
Pero esto no queda aquí, cuando se pasó mi amor por Mark, no faltarón en mi lista Alejandro Sanz, Ricky Martin, Nek, y posiblemente, no se salvase ni tu primo el del pueblo si hubiese tenido una guitarra, yo era así de versátil.
También escuchaba grupos de chicas, pero vamos, el caso es que no les prestaba tanta atención.
A los 12 me convertí en una nerd con aparatos en los dientes que forraba su habitación con posters de Alejandro Sanz, en esos momentos mi obsesión por el se había convertido en algo enfermizo, y al lado de la cama tenía un poster tamaño natural de su persona,  yo era más alta.
Un día me di cuenta de que mi hermana pequeña se había dedicado a pincharle los ojos a todos y cada uno de mis posters, y tuve que quitarlos, con mi berrinche correspondiente.
Hola, pegadme, gracias.

Un año después tan pronto escuchaba el disco Devil came to me de Dover, como El vals del Obrero de SKA-P, Los Fresones rebeldes,Shakira, Aqua o el Dile al sol de los moñas por excelencia La oreja de Van Gogh.
De los 13 a los 15 mi vida era un Caos, cuando cantaba la canción de Cannabis de Ska-p, pensaba que a las chinas a las que se referían eran chinas de raza china, no entendía que relación tenía el Cannabis con las chinas, pero yo cantaba la canción a grito pelado.
No se cómo pasó, pero a los 15 repetí curso y cambié radicalmente, pasé de ser un ratoncito acobardado asocial, a una loca que escuchaba discos de Chasis y Pont Aeri, intercalándolo con el primer disco de Estopa, alguna de Camela y aquella que decía "Que guapa soy y que tipo tengo".
Mi amiga S y yo nos pegábamos las tardes en los recreativos y nos pillamos las primeras cogorzas, vestíamos con ropa horrorosa, especialmente con una marca de un viejo con barba, que costaba un pastón, y que acabé tirando y regalando avergonzada al cabo de un año.
También nos encantaba la canción de The Bad touch de Bloodhound Gang, y muchas de Gigi d'agostino, en especial una que se llamaba La pasión, las bailábamos como locas.
Yo soy la flipada de la izquierda
Cuando me acercaba a los 17 tuve otra mutación loca, parecía más mayor que ahora mismo, me había teñido el pelo de negro, estaba más blanca que la pared de casa de tu abuela y pesaba 15 kg más que ahora (No sabéis los estragos que pueden causar en las adolescentes las palmeras de bollo y los triskis al jamón) Siempre llevaba unas cintas de pelo horrorosas, camisetas pro marihuana y complementos de "Jamaica", calentadores de lana en los brazos y cascabeles.
Y he aquí mi set list: Pop Español de los 80, y también Rock español, en mi TOP estaban Marea, Mago de Oz, Extremoduro y Barricada. Sin Olvidarnos de Platero y tu y Fito.Cuando empecé bachiller en la escuela de artes se sumaron a la lista La Fuga y (HORROR) el primer disco de Melendi!!! (Lo siento, lo siento, lo siento)
Hola, a los 17 me encantaban las palmeras de bollo

A de los 19 a los 20 otro cambio rádical, con menos palmeras de bollo de por medio, seguía escuchando La fuga, Extremo, platero, Marea, pero sumé los Despistaos. Y empecé a escuchar Ellos, La casa azul, los Piratas, Los Planetas, Maga y demás poperismo, y si señores, sin darme cuenta empecé a formar un poco lo que son mis gustos musicales de hoy en día.Siempre iba con mi amiga B, éramos uña y carne, Pin y Pon alcoholicos, habitantes habituales de un bareto oscense que ya no existe y que tenía nombre de novela de Cervantes.Siempre me peinaba con mis dos coletas y empecé mi abundante colección de chapas de la que nunca os he hablado.
Por aquel entonces me pillaba unas cogorzas de escándalo, mi vida era una fiesta, así que desde aquí, hago llegar públicamente a cada una de las personas que conocí en esa época a altas horas de la madrugada, que si no os saludo por la calle no es porque sea una borde, si no porque, sinceramente, NO ME ACUERDO DE VOSOTROS.
En el 2005 siempre íbamos a tope

En el 2006 dejé la vida nocturna, me rapé el pelo, poco después me lo teñí de rosa , también me fui a vivir a Barcelona, seguía con el poperismo, descubrí un montón de grupos más que añadí a mi lista y que todavía me molan como Franz Ferdinand, Love Of Lesbian , Manos de Topo. Por otro lado escuchaba un montón de grupos para otakus que ahora, gracias a Dios, ya no recuerdo.Me vestía en plan Punky Brewster y era bastante formal, a pesar de parecer una loca.
Cuando se me fue el tinte rosa por completo, creo que eso fue a finales de 2007, más o menos me he mantenido como hasta ahora, con mis grupos poperos a todo trapo, sumando a Vetusta Morla y algún otro grupo nuevo más intercalándolos con clásicos como Bowie, los Beatles, Johnny Cash o los Misfits... Sin olvidarme de otros que no son clásicos pero que me encantan, como mi querida Amy Whinehouse.
Pero si os soy sincera, la verdad es que si tuvieseis un micrófono espía en mi estudio, cómo soy una persona que no sabe currar sin escuchar música, escucharíais tanta mierda que os sangrarían los oídos, y esto es así.

Y esto es todo amigos, aquí termina mi avergonzante historia, ahora queda en vuestras manos el comprenderme un poco más, o el tirarme tomates. Pero estoy segura de que vuestra adolescencia tampoco fue fácil: LA ADOLESCENCIA ES EL INFIERNO.

miércoles, 1 de agosto de 2012

La educación musical I

Me toca empezar la semana musical caniculadas y lo voy a hacer tratando el asunto que probablemente más vergüenza me hace sentir a día de hoy: Mis gustos musicales adolescentes. Me gusta pensar que cualquiera puede haber tenido gustos terribles, pero sé que será difícil superar...
Por que mucha gente se toma estas cosas de la música muy en serio desde los trece o catorce años. Muchos de vosotros tendríais padres con intereses culturales, con estudios... Pero yo no. Lo más que había escuchado cuando llegué a la pubertad era Presuntos Implicados o Juan Luis Guerra en unos cassettes cochambrosos que sonaban dentro del coche de mis padres una y otra vez en viajes que se hacían eternos, así que era de esperar que la cosa empezase así.
Lo vivíamos mucho. De esta época aprendí cosas que han marcado mi vida: a enamorarme perdidamente de hombres idiotas y a saber caer con gracia en el suelo de los parques. Por supuesto que sigo recordando canciones de Shakira de memoria y quizá por eso me siga resultando simpática a día de hoy.
Mi interés por los tebeos viene de este momento de fiebre por lo japonés que por suerte me duró bien poco. Sí, por supuesto que sigo recordando letras enteras de canciones japonesas. Y sigo sin saber qué significan. Pero ahí han quedado para siempre. Secuelas. Todo culpa de internet.
Sí. Por supuesto que también me sé canciones de Los Rodriguez, Calamaro y compañía de memoria y sí, a veces duele y me gustaría poder arrancarme la cabeza. En esta época no aprendí a tocar la guitarra pero sí a dibujar con línea firme. Algo es algo.
En esta etapa aprendí a liar porros, cultivar marihuana, criar serpientes, servir mesas, fregar suelos, plegar ropa, hacer café o cócteles, diseñar un logotipo o maquetar una revista... Sí amigos. Esta era la época en la que te podías permitir el lujo de llegar sin haber dormido o muy fumado al trabajo sin miedo a que te despidiesen porque siempre habría otro puesto de trabajo esperando. Ah, ¡Qué tiempos aquellos! 

Continuará..